martes, 19 de julio de 2011

Reseña: APOCALIPSIS Z - La Ira de Los Justos

Plaza y Janés Editores. Barcelona, 2011. 496 páginas.

Hace poco más de un año descubrí navegando por Internet que un autor español estaba causando furor con una novela de terror. Pertenecía a una temática muy de moda por entonces, que aún hoy sigue pegando fuerte: zombies. Lo raro del caso era que, siendo además de un género tan ligado al mudo anglosajón, Manel Loureiro hubiera conseguido convertir un relato por fascículos, publicado en un blog, en un superventas del género. Una vez más el fenómeno boca-oído demostraba ser el perfecto instrumento de promoción de una obra valiente, Apocalipsis Z.

La verdad es que aquella primera novela hacía justicia a la buena fama que se había creado; claustrofóbica y dinámica al mismo tiempo, su lectura era una montaña rusa de emociones. El lector acompañaba, con el corazón en un puño, a uno de los pocos supervivientes (y a su gato) de una pandemia mundial que había arrasado a la humanidad, conviertiendo a hombres y mujeres en No Muertos (es este caso no hay dicotomía zombie/infectado). Se asistía a la lucha permanente del protagonista por mantener la vida y la cordura en un sinfín de situaciones, a cual más adversa, extrema y gore. En resumen, una gozada bien escrita, estructurada y con ese puntito de cercanía que le daba a la historia el hecho de que se desarrollase en la España actual, con referencias constantes a nuestra cultura más próxima.
Manel Loureiro
Loureiro abrió el camino para que otros autores patrios surcasen el terreno del terror zombie. Y casi todos palidecían en la comparación. Donde el gallego plagaba su historia de emoción y personajes creíbles, otros como Carlos Sisí en su Los Caminantes naufragaban con protagonistas estereotipados y situaciones absurdas y poco intrigantes. Eran en su mayor parte relatos planos cuyo único misterio residía en adivinar quién tendría la muerte más disparatada. Afortunadamente el mercado editorial es a veces sabio y pone a cada uno en su lugar.

Y he aquí que la historia ideada por Loureiro tuvo una continuación pocos meses más tarde, llamada Apocalipsis Z: Los Días Oscuros, que si bien mantenía el estilo y la coherencia respecto a su primera parte, introducía en el cuadro componentes nuevos: conflictos políticos, problemas morales y de doble rasero, traiciones. Aún así, el elemento dinamizador seguía siendo la superviviencia ante las ingentes olas de zombies que a los protagonistas se les venían encima. La historia terminaba totalmente abierta a una tercera parte.

Pues bien, esa tercera parte tiene como nombre Apocalipsis Z: La Ira de los Justos y lleva unos pocos meses entre nosotros. ¿Qué ofrece esta nueva incursión en el corrompido mundo que Manel Loureiro ideó? Ante todo, la resolución de su historia; por fin podremos saber cómo termina todo para los personajes a los que tanto cariño se les coge en las dos anteriores novelas (¡Lúculo!). El escritor gallego abre en esta ocasión un poco más el zoom para mostrar una escala mucho mayor del planeta Tierra. Somos testigos del estado en el que han quedado algunas grandes potencias mientras nuestros protagonistas se mueven al ritmo que marcan fuerzas mucho mayores que ellos. Y aquí puede estar precisamente uno de los grandes defectos de los que adolece La Ira de los Justos: los antagonistas por excelencia, los zombies, pasan a un discretísimo plano. En realidad, su tratamiento en esta novela es el mismo que se le podría haber dado a un animal peligroso. Son fácilmente eliminables y poco frecuentes.

Por contra, la acción recae en un conflicto con varios contendientes, todos humanos. Apocalipsis Z ha pasado de ser una novela de terror muy conseguida en su primer libro a un relato de acción inconsistente en éste último. Antes, la sensación de vulnerabilidad ante cualquier giro de esquina podía suponer un susto mortal. Ahora, las brigadas y armas de repetición se imponen y la casquería producida por los tiroteos sustituye a la angustia y el miedo. Se trata de un cambio que ya se atisbaba en Los Días Oscuros, pero que aquí es mucho más acusado.

Además, la prosa de Loureiro empieza a dar síntomas de cansancio. Sus recursos literarios se repiten en exceso, siendo habitual leer descripciones y muertes muy parecidas entre sí. A pesar de ello, la lectura es ágil y de fácil asimilación, por lo que las páginas vuelan ante nuestros ojos.
 
La narración pasa a tener un punto de vista omnisciente que choca mucho con el estilo en primera persona que hasta ahora habíamos tenido. Es un cambio que aleja al lector de una posible identificación con los protagonistas, haciendo que la historia se vuelva más fría e impersonal.

El desarollo de la historia también flaquea más de los deseable. Existen ciertas incoherencias en la personalidad de algún personaje, que da la sensación de que sólo llevan a congraciar y satisfacer al lector con cierta venganza que el protagonista busca. Lourerio sale del entuerto de las últimas páginas con una trampa poco satisfactoria: un salto temporal inmenso que deja sin explicación muchas incógnitas. Por no mencionar cierta necesidad indispensable de los protagonistas en su final, que se resuelve de forma nada plausible.

No todo es negativo, por supuesto. El autor introduce elementos de debate moderno muy actuales, como el fanatismo religioso o la xenofobia, que dan al libro un aire de crítica social que se agradece, a pesar de que pueda eclipsar el verdadero motor de la historia: los zombies. Apocalipsis Z: La Ira de los Justos, como sus hermanos mayores, también tiene momentos memorables, sobre todo cierto tramo, relacionado con un tren y un viaje, que nos retrotrae a las sensaciones del primer libro: soledad, incomunicación, congoja. Ojalá hubiera sido únicamente ése el camino elegido para cerrar una trilogía maravillosa en su primera parte, pero un poco decepcionante en su cierre. A pesar de ello, el viaje ha merecido la pena con creces.

Para terminar, os dejo en este enlace una entrevista a Manel Loureiro con motivo de la publicación de este último capítulo de su saga de terror:

2 comentarios:

  1. Mi primera experiencia con el mundo libro/zombie y me encantó el primero de los tres libros. Engancha muchísmo su estructura en forma de diario e ir descubriendo junto a ese abogado desganado por lo ocurrido en su vida, lo que acontece en el mundo.
    Genial cómo va mostrando poco a poco la magnitud del problema y cómo esa gentuza de los gobiernos de todo el mundo, consiguen con sus inaptitudes, sus intereses y su malhacer, que el problema sea apocalíptico!! ¿Os suena esto a algo?
    Comparto que tanto el segundo como sobretodo el tercero, flojean un poquito. Pero es una historia que ya te ha enganchado en el primer libro, y algunos de sus personajes se vuelven tan familiares y tan queridos, que necesitas que sigan mostrándote su lucha por la supervivencia.
    Solo quiero pedir una cosa en cuanto a esta saga, por favor T5, no hagas la serie!!! Me tiembla todo al pensar en lo que pueden convertir esta historia, todos tenemos en mente esa serie de piratas (Perdóname Jaenada, te adoro).

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  2. Fuentes de Telecinco confirman que además de la película, la serie está en preparación...con Oscar Jaenada como protagonista.

    Gracias Ro por tu opinión, es cierto que hay un gran paralelismo entre la pandemia vírica del libro y la económico/social que vivimos!!

    Un placer leer tu comentario!

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