lunes, 19 de septiembre de 2011

Reseña: LAS LEGIONES MALDITAS

Africanus, Escipión, Aníbal, Las Legiones Malditas, Posteguillo, Cornwell
 S. A. Ediciones B. Barcelona, 2008. 860 páginas.

Qué fácil me va a resultar escribir esta reseña. Eso fue lo primero que pensé cuando, concluido el libro que nos ocupa, me lancé a escribir éstas líneas que ahora podéis leer. Pocas veces he tenido una sensación tan plena, tan inequívocamente positiva sobre una novela. Así que las palabras saldrán solas, y todas encaminadas a ensalzar el trabajo de Santiago Posteguillo en Las Legiones Malditas. Eso pensé...


Y acerté. Pero vayamos por partes. Las Legiones Malditas es la segunda novela de una trilogía del autor español Santiago Posteguillo sobre la vida de Publio Cornelio Escipión, general y cónsul romano, amén de una de las mentes estratégicas más destacadas de la historia de la humanidad. Conocido con el sobrenombre de Africanus, por ser el primer general romano en conquistar las tierras de África, Posteguillo quiso rendir homenaje a su figura relatando su historia, indefectiblemente marcada por su rivalidad con Aníbal, otra mente brillante de la época, otro genio de la estrategia militar, pero que lamentablemente estuvo al frente del imperio enemigo, Cartago.

Así es que en la trilogía de Escipión asistiremos a los orígenes, desarrollo y final de la Segunda Guerra Púnica,Africanus, Escipión, Aníbal, Las Legiones Malditas, Posteguillo, Cornwell aquella que tuvo en liza a las dos grandes potencias del Mediterráneo durante más de 17 años, con Publio Cornelio Escipión y Aníbal como protagonistas. Africanus, El Hijo del Cónsul es la primera novela, y en ella se relata el nacimiento, educación y primeros pasos en las legiones de Escipión, con el trasfondo del furibundo ataque de Aníbal sobre territorios romanos. Un libro que leí hace más de un año y que confirmó la fama que le precede. Buenísimo.

Pero es de Las Legiones Malditas de lo que hemos venido a hablar hoy (Umbral dixit) así que centrémonos. Posteguillo nos trae una novela histórica, aunque no exclusivamente histórica. Tomando como base todo lo que se conoce de aquella contienda, protagonistas y marco histórico, social, y político, ciñéndose estrictamente a ella (que quede claro que el rigor histórico es absoluto), el autor valenciano se permite la licencia de "novelar" los hechos, dándole un grato sentido teatral a los datos verídicos. Conoceremos a los habitantes de la época, la familia de Escipión, los tejemanejes e intrigas políticas del senado romano, amistades, relaciones amorosas, traiciones,...Todo con un sentido de la realidad muy acusado, porque como mencionaba, todo está fundamentado en datos contrastables.

Las Legiones Malditas retoma la historia de Escipión en un momento clave de la contienda: ha conseguido sus Africanus, Escipión, Aníbal, Las Legiones Malditas, Posteguillo, Cornwellprimeros y enormes méritos militares y dará el salto cualitativo que necesitaba para hacer frente, de una vez por todas, a Aníbal y su temible ejército. Es por ello que ésta segunda incursión en la historia de Africanus es, si cabe, más emocionante que la primera. Es aquí donde se libran las mayores batallas, lo que sumado al gran don que tiene Posteguillo para sumergir al lector en plena acción da como resultado momentos desgarradora e impactante inmersión literaria (impresionante la descripción de la batalla de Zama), donde parece que se estuviera leyendo alguna batalla de El Señor de los Anillos.

Posteguillo no sólo se muestra como un maestro a la hora de describir los momentos marciales, si no que es capaz de posicionar las piezas en el tablero de forma sublime, creando un entramado de intrigas políticas tan interesante como esos momentos de acción desmedida. Las partes centradas en el senado de Roma y sus decisiones e implicaciones son igual de adictivas y están tan bien narradas como las de guerra. Uno de los grandes aciertos de Posteguillo, y con los que mejora a su obra precedente, es el sabio desarrollo de uno de los personajes centrales, que se erige como antagonista de Escipión desde la más sórdida y maquiavélica de las mentes; Quinto Fabio Máximo se ha ganado su puesto al lado de Angela Chaning y Darth Vader en el panteón de los personajes más perversos. Lo bueno de este caso es que Máximo existió, aunque hay que tener claro que el autor del libro se permite ciertas licencias históricas para inclinar la balanza de simpatías hacia donde le interesa, llegando a extremos maniqueos.

Es en ese afán por dar forma a un malvado despreciable donde Posteguillo, en mi opinión, comete el único resbalón importante de la novela. No lo desvelaré aquí, pero hay un grave error de coherencia en determinante momento protagonizado por Máximo y por Cayo Lelio, un error que en una narración omnisciente como ésta destaca sobremanera.

Emoción. Ésa es la palabra que define el libro. No hay tregua, y el cuerpo pide más. Son innumerables los momentos èpicos que encontramos en Las Legiones Malditas, y no es raro que se ericen los pelos de la piel leyendo alguna de las descripciones que Posteguillo consigue plasmar. Destacables son los discursos y Africanus, Escipión, Aníbal, Las Legiones Malditas, Posteguillo, Cornwellarengas antes de ciertas batallas, o sencillamente para subir la moral de las tropas, que Escipión protagoniza. Ni William Wallace. Brillante, en serio. Además, en esta ocasión el autor logra dotar a Escipión de una personalidad más real, mundana, lejos del perfeccionismo que mostraba en la primera novela. Aquí Escipión es víctima de reacciones humanas como la ira o la frustración. Ayudan a conformar una personalidad más poliédrica los vaivenes que sufrirá su relación con su segundo al mando, Cayo Lelio, otro personaje perfectamente recreado.

Tras mucho meditarlo, tan sólo le encuetro una carencia a Las Legiones Malditas: el papel de Plauto en esta novela es absolutamente innecesario. En la primera, como contrapunto al mundo de las clases altas  y las intrigas entre patricios, estaba bien traído, aportaba una perspectiva diferente. Aquí no se le necesita, y desentona entre tanta acción y debate político. También se pueden llegar a echar en falta más capítulos con Aníbal como protagonista, que con su mayestática presencia en la primera novela conseguía infundir respeto y temor a partes iguales.

En fin, ningún punto débil en una novela enorme, grandiosa, emocionante, instructiva y tensa, que se atreve a llegar donde otras no saben. Sólo veo a Bernard Cornwell a esta altura. Y creo, sinceramente, que Santiago Posteguillo en Las Legiones Malditas supera al maestro inglés en creación de trasfondos y pulso narrativo, y le iguala en narración de batallas. Va a ser difícil superar éste, pero ya siento un escalofrío pensando que aún me queda el tercero, La Traición de Roma, por delante, lo juro por Cástor y Pólux. Tómate tu tiempo, descansa entre uno y otro, pero léete los tres.

6 comentarios:

  1. Sin duda hay pocas novelas como esta... magnífica.

    Lo que me extraña es que esperaras tanto tiempo en leer este libro después de acabar el primero hace un año.

    Muy buena reseña.

    Saludos!!!

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  2. Mira q lo intento pero no puedo con la novela histórica.Y las he intentado todas.

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  3. Hola Sawayn!!

    Un auténtico placer leerte por aquí, te reconozco por haber leído tus (interesantes) comentarios en blogs que ambos visitamos.

    Es cierto que es una novela fascinante, consigue mantenerte en vilo a lo largo de toda su extensión, que no es poca. Y es verdad que he tardado bastante en retomar la historia de Escipión desde el primero, pero sufro de ansiedad literaria, y hay tantos libros que quiero leer, que acabo por enfangarme en otras lecturas que llevan años reclamando mi atención...vamos, lo que nos pasa a todos!

    Gracias por tu comentario y espero verte y leerte por aquí!
    Un saludo!

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  4. Buena reseña.
    Acabo de terminar Salamina de Negrete y me han entrado ganas de más.Ya tenía pensado hacerme con ellos, pero tu reseña ha terminado de convencerme.

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  5. No te arrepentirás Earendilion!!

    Tengo pendiente Salamina, supongo que el que te hayas quedado con ganas de más es buena señal...¿para cuándo una reseña?

    Un abrazo!!!

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  6. ¿Cual es ese error de coherencia entre Lelio y Máximo?

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